Igual que las vacas tienen un estómago con 4 cámaras, los dragones (que es el animal que yo había encontrado, como bien habréis supuesto) deben tener un estómago con 2. El dragón, que aunque come carne, es omnívoro y come grandes cantidades de vegetales y legumbres, tiene un estómago con dos cámaras.
En una de ellas el alimento ingerido llega de forma directa. Se empieza a hacer la digestión que produce grandísimas cantidad de metano (también las vacas lo producen en grandes cantidades). La diferencia con las vacas es que los dragones acumulan ese gas metano y lo enriquecen en una cámara adyacente al estómago. Esta cámara está muy protegida en el interior del abdomen del dragón, con placas fibróticas (aunque de una elasticidad increíble) y con músculo. En la unión con el esófago hay un esfínter de control voluntario.
Al igual que algunas aves se ayudan de piedras que acumulan piedras en su aparato digestivo para moler la comida, ellos acumulan yesca en una formación modo de bolsa que sale del esófago.
Cuando quieren escupir fuego lo que hace el dragón es relajar el esfínter, empieza a salir el gas y con movimientos de la lengua mueve la yesca que produce una chispa y enciende el gas. En ese momento el dragón contrae el músculo que recubre la bolsa que acumula el metano y este es expulsado hacia afuera a gran velocidad y encendido.
Para apagarlo sólo tiene que cerrar el esfínter.

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